Uno de los objetivos clave del Aprendizaje Cooperativo es transformar el aula y darle el papel protagonista a los alumnos. En este sentido cada vez que vamos introduciendo el aprendizaje cooperativo veo y siento que soy "menos necesario", o mejor dicho, mi función no es la misma que la que tenía cuando trabajaba de una manera más tradicional.
Otro elemento que quiero destacar tras la reflexión que se nos plantea en este truco final, es que he visto claramente, que los alumnos cuando aprenden de sus iguales lo hacen de manera más significativa y por tanto el aprendizaje es más puro.
Por otra parte, también he sentido por algunos compañeros con otra forma de trabajar, una constante duda al respecto de esta metodología. Eso, sumado a las dificultades propias del aula, me ha hecho dudar en algún momento de la validez del aprendizaje cooperativo, pero en el momento que pasabas por los equipos y escuchabas como estaban trabajando con una sonrisa, se disipaban todas las dudas.
La percepción de los alumnos en la utilización de esta metodología es muy positiva, ya no solo en la actitud con la que se enfrentaban hacia cualquier tarea, si no en la propia evaluación que ellos hacen de la misma. Siempre han destacado y puesto en valor, tanto en las sesiones de evaluación, como en las tutorías con los propios padres la forma de trabajar. Sobre todo porque se daban cuenta que ellos son los que marcaban el desarrollo del trabajo y sobre todo, que lo hacían sin presión, motivados y con ganas de compartir lo que cada uno de ellos podía aportar de manera individual.
Así que no me queda otra cosa que agradecer por todo lo aprendido y comprometerme con nuestros chicos en intentar hacerle la vida más feliz y que su aprendizaje sea más significativo.
NOTA: Os dejo algunas imágenes de diferentes actividades trabajadas en mi aula.














